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sábado, 20 de febrero de 2010

Anabelle Lee




 It was many and many a year ago,
In a kingdom by the sea,
That a maiden there lived whom you may know
By the name of Annabel Lee;
And this maiden she lived with no other thought
Than to love and be loved by me. 



I was a child and she was a child,
In this kingdom by the sea;
But we loved with a love that was more than love -
I and my Annabel Lee;
With a love that the winged seraphs of heaven
Coveted her and me.
And this was the reason that, long ago,
In this kingdom by the sea,
A wind blew out of a cloud, chilling
My beautiful Annabel Lee;
So that her highborn kinsman came
And bore her away from me,
To shut her up in a sepulcher
In this kingdom by the sea.
The angels, not half so happy in heaven,
Went envying her and me
Yes! that was the reason
(as all men know, In this kingdom by the sea)
That the wind came out of the cloud by night,
Chilling and killing my Annabel Lee. 



But our love was stronger by far than the love
Of those who were older than we
Of many far wiser than we
And neither the angels in heaven above,
Nor the demons down under the sea,
Can ever dissever my soul from the soul
Of the beautiful Annabel Lee.
For the moon never beams without bringing me dreams
Of the beautiful Annabel Lee;
And the stars never rise but I feel the bright eyes
Of the beautiful Annabel Lee;
And so, all the night-tide, I lie down by the side
Of my darling, my darling, my life and my bride,
In the sepulcher there by the sea,
In her tomb by the sounding sea. 




Edgar Allan Poe




martes, 16 de febrero de 2010

Asco

    "Even though it was so late, old Ernie's was jam-packed. Mostly with prep school jerks and college jerks. Almost every damn school in the world gets out earlier for Christmas vacation than schools I go to. You could hardly check your coat, it was so crowded. It was pretty quiet, though, because Ernie was playing the piano. It was supposed to be something holy, for God's sake, when he sat down at the piano. Nobody's that good. About three couples, besides me, were waiting for tables, and they were all shoving and standing on tiptoes to get a look at old Ernie while he played. He had a big damn mirror in front of the piano, with this big spotlight on him, so that everybody could watch his face while he played. You couldn't see his fingers while he played - just his big old face. Big deal. I'm not too sure what the name of the song was that he was playing when I came in, but whatever it was, he was really stinking it up. He was putting all these dumb, show-offy ripples in the high notes, and a lot of other very tricky stuff that gives me a pain in the ass. You should've heard the crowd, though, when he was finished. You would've puked. They went mad. They were exactly the same morons that laugh like hyenas in the movies at stuff that isn't funny. I swear to God, if I were a piano player or an actor or something and all those dopes thought I was terrific, I'd hate it. I wouldn't even want them to clap for me. People always clap for the wrong things. If I were a piano player, I'd play it in the goddam closet. Anyway, when he was finished, and everybody was clapping their heads off, old Ernie turned around on his stool and gave this very phony, humble bow. Like as if he was a helluva humble guy, besides being a terrific piano player. It was very phony - I mean him being such a big snob and all. In a funny way, though, I felt sort of sorry for him when he was finished. I don't even think he knows any more when he's playing right or not. It isn't all his fault. I partly blame all those dopes that clap their heads off - they'd foul up anybody, if you gave them a chance. Anyway, it made me feel depressed and lousy again, and I damn near got my coat back and went back to the hotel, but it was too early and I didn't feel much like being all alone."

 The Catcher in the Rye

viernes, 20 de noviembre de 2009

Matemática

       Quisiera o quisiese dedicarle un breve espacio de reflexión a las matemáticas. A la Matemática: a su naturaleza y posibilidades. Y como cualquier intento de concluir algo que esa misma esencia matemática pudiera aprobar es, aunque me pese, imposible, me contentaré con citar a algunos de los que mejor han plasmado lo intangible.

"Caballeros, esto es sin duda cierto, es absolutamente paradójico, no podemos comprenderlo y no sabemos lo que significa, pero lo hemos demostrado y, por lo tanto, sabemos que debe ser verdad."

Charles Sanders Peirce, filósofo, lógico y científico estadounidense



"La música es el placer que experimenta la mente humana al contar sin darse cuenta de que está contando."

Gottfried Leibniz
 

"Las abejas... , en virtud de una cierta intuición geométrica ..., saben que el hexágono es mayor que el cuadrado y que el triángulo, y que podrá contener más miel con el mismo gasto de material."

Pappus de Alejandría, matemático griego del s.III-IV
 

"Las leyes de la matemática no son meramente invenciones o creaciones humanas. Simplemente "son": existen independientemente del intelecto humano. Lo más que puede hacer un hombre de inteligencia aguda es descubrir que esas leyes están allí y llegar a conocerlas."

Maurits Cornelis Escher
 

"Si quisiéramos obtener la certeza sin dudas y la verdad sin errores, habríamos de basar nuestro conocimiento en las matemáticas."

Francis Bacon
 

"Es increible que la matemática, habiendo sido creada por la mente humana, logre describir la naturaleza con tanta precisión".

Albert Einstein
 

"La Geometría existía antes de la Creación. Es co-eterna con la mente de Dios... La Geometría ofreció a Dios un modelo para la Creación... La Geometría es Dios mismo."

Johannes Kepler
 

"Las matemáticas no solamente poseen la verdad, sino la suprema belleza, una belleza fría y austera, como la de la escultura, sin atractivo para la parte más débil de nuestra naturaleza."

Bertrand Russell

domingo, 18 de octubre de 2009

Lecciones magistrales (vol. 2)

This is the beginning of the second half.
- Keith Richards, 1989


I'm timeless now, I'm beyond time.
- Keith Richards, 2002






Al final, lo más inteligente es decir las cosas sin pensar.


jueves, 15 de octubre de 2009

Razumijin a Raskólnikov

"(...) Escúchame: te declaro que todos vosotros, desde el primero hasta el último, sois unos charlatanes y unos fanfarrones. En cuanto tenéis el menor padecimiento, lo cacareáis como cacarean sus huevos las gallinas. Hasta en eso copiáis de los demás. No tenéis ni un ápice de espíritu de independencia. Estáis hechos de pomada y por las venas os corre suero en lugar de sangre. Ninguno de vosotros me inspira confianza. Lo primero que os preocupa, en cualquier circunstancia, es no pareceros a un ser humano."


DOSTOIEVSKI, Fiódor: Crimen y castigo

lunes, 31 de agosto de 2009

Ilusiones



No existe

ningún problema
que no te aporte simultáneamente
un dón.

Busca los problemas
porque necesitas
sus dones.





Imaginad
el Universo bello
y justo y
perfecto.

Convenceos luego
de esto:
Lo que es
lo ha imaginado
bastante mejor que
vosotros.

El vínculo que une
a tu auténtica familia
no es de sangre, sino
de respeto y de goce mutuo.

Es raro que los miembros
de una familia
se críen bajo
el mismo techo.







Justifica
tus limitaciones,
y ciertamente
las tendrás.








Richard Bach (Ilusiones)


sábado, 29 de agosto de 2009

Hombres niño


Nada les faltaba. El sabio o el pensador sólo los aventajaba en un detalle único e insignificante: la conciencia, la concepción de la unidad de todo lo viviente. Y el mismo Siddhartha llegaba a preguntarse a veces si este conocimiento, si esta concepción eran realmente tan valiosos como se creía, si no sería a su vez una chiquillada de los hombres pensantes, de los hombres niños pensantes.

Hermann Hesse (Siddhartha)



viernes, 28 de agosto de 2009

...


[(...)Entonces ocurrió lo que no puedo olvidar ni comunicar. Ocurrió la unión con la divinidad, con el universo (no sé si estas palabras difieren). El éxtasis no repite sus símbolos; hay quien ha visto a Dios en un resplandor, hay quien lo ha percibido en una espada o en los círculos de una rosa. Yo vi una Rueda altísima, que no estaba delante de mis ojos, ni detrás, ni a los lados, sino en todas partes, a un tiempo. Esa Rueda estaba hecha de agua, pero también de fuego, y era (aunque se veía el borde) infinita. Entretejidas, la formaban todas las cosas que serán, que son y que fueron, y yo era una de las hebras de esa trama total, y Pedro de Alvarado, que me dio tormento, era otra. Ahí estaban las causas y los efectos y me bastaba ver esa Rueda para entenderlo todo, sin fin. ¡Oh dicha de entender, mayor que la de imaginar o la de sentir! Vi el universo y vi los íntimos designios del universo. Vi los orígenes que narra el Libro del Común. Vi las montañas que surgieron del agua, vi los primeros hombres de palo, vi las tinajas que se volvieron contra los hombres, vi los perros que les destrozaron las caras. Vi el dios sin cara que hay detrás de los dioses. Vi infinitos procesos que formaban una sola felicidad y, entendiéndolo todo, alcancé también a entender la escritura del tigre.

Es una fórmula de catorce palabras casuales (que parecen casuales) y me bastaría decirla en voz alta para ser todopoderoso. Me bastaría decirla para abolir esta cárcel de piedra, para que el día entrara en mi noche, para ser joven, para ser inmortal, para que el tigre destrozara a Alvarado, para sumir el santo cuchillo en pechos españoles, para reconstruir la pirámide, para reconstruir el imperio. Cuarenta sílabas, catorce palabras, y yo, Tzinacán, regiría las tierras que rigió Moctezuma. Pero yo sé que nunca diré esas palabras, porque ya no me acuerdo de Tzinacán.

Que muera conmigo el misterio que está escrito en los tigres. Quien ha entrevisto el universo, quien ha entrevisto los ardientes designios del universo, no puede pensar en un hombre, en sus triviales dichas o desventuras, aunque ese hombre sea él. Ese hombre ha sido él y ahora no le importa. Qué le importa la suerte de aquel otro, qué le importa la nación de aquel otro, si él, ahora es nadie. Por eso no pronuncio la fórmula, por eso dejo que me olviden los días, acostado en la oscuridad.]


Jorge Luis Borges