El aire saturado por tu aliento cáustico
empaña y quema mi piel,
me siento solo y opaco a tu lado.
El perfume del sexo torna humo irritante
e inerme espero a que desaparezcas,
tras brindar con copas de aceite hirviendo
para tragar el veneno, me diluyo y duermo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario